RAMIRO LLONA
GRANDES FORMATOS
Texto curatorial de Juan Peralta:
La pintura como territorio: La poética y la política de Ramiro Llona
La presencia de la obra de Ramiro Llona en la sede central del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú trasciende la función ornamental. Se constituye como una declaración de principios sobre la madurez estética y la sofisticación intelectual del Perú contemporáneo. A través de su propuesta plástica, se proyecta la imagen de un Estado que, más allá de su pasado milenario, se reafirma como una entidad vibrante cuya narrativa visual no se agota en el revisionismo histórico, sino que se sumerge en una evolución reflexiva y autocrítica.
La obra de Llona jerarquiza el espacio diplomático, transformándolo en un foro de pensamiento crítico ante la comunidad internacional. Distante de regionalismos descriptivos, el artista actúa como un filósofo visual que emplea el lenguaje universal de la forma para explorar la ontología humana. Para la Cancillería, esta apuesta proyecta a un país capaz de producir un arte cosmopolita, validando una cultura apta para dialogar, sin asimetrías, con la modernidad global.
Síntesis, escala y territorio narrativo
El aporte de Llona al canon artístico es fundamental por su capacidad de síntesis integradora. En su producción convergen el rigor estructural, herencia de su formación arquitectónica, y una libertad gestual de gran potencia expresiva. Esta dualidad convierte al cuadro en un acontecimiento fenomenológico. Al recuperar la ambición de la escala épica, el lienzo de gran formato deja de ser una ventana representativa para transformarse en un territorio narrativo envolvente, consolidando una estética de la complejidad en el tránsito del siglo XX al XXI.
Su trayectoria, con un eje de influencia entre Nueva York, Bogotá y Lima, lo posiciona como un mediador cultural de primer orden. Su obra se constituye como una síntesis erudita donde convergen el rigor de Cézanne, la vehemencia de Goya y la herencia del expresionismo abstracto (De Kooning, Gorky, Pollock), sin abandonar la vocación humanista del Renacimiento. En este contexto, la expansión del formato se convierte en una urgencia fenomenológica: la necesidad de aprehender la realidad a través de la subjetividad y el rigor sensorial.
En última instancia, el valor de Llona radica en concebir la pintura como un palimpsesto de experiencias. Sus procesos construyen mundos interiores que tensionan la realidad exterior, exigiendo al espectador abandonar la percepción pasiva para enfrentar un lenguaje de texturas y perspectivas.
Albergar su obra a través de esta exposición “Ramiro Llona. Grandes formatos”, en la que se aprecia una selección de obras representativas del artista, no es solo un acto de custodia artística, sino el compromiso de preservar un capítulo vital de la historia intelectual contemporánea del Perú.
Biografía del artista
Ramiro Llona (Lima, 1947)
La obra de Ramiro Llona se configura, desde sus inicios, como un campo de tensiones entre rigor y libertad, entre contención geométrica e impulso gestual. En ella conviven la inmediatez de la acción pictórica con una profunda conciencia histórica, articulando un lenguaje que dialoga con la tradición de la pintura moderna. El período comprendido entre 1977 y 2002, durante su residencia en Nueva York, resulta decisivo en la consolidación de su propuesta. En estos años, su práctica se nutre de un diálogo sostenido con los grandes maestros del arte moderno, dando lugar a una obra de notable densidad formal y conceptual, cuya proyección alcanzó reconocimiento internacional.
Este posicionamiento se vio respaldado por la muestra antológica presentada en el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO) en 1986, así como por la reflexión crítica de figuras como Donald Kuspit, Damián Bayón y Edward Sullivan, quienes destacaron la singularidad de su lenguaje pictórico. En 1998, el Museo de Arte de Lima organizó una retrospectiva que reunió una selección representativa de sus primeros 25 años de producción. Posteriormente, la exposición Tiempos de simbolización (2006), presentada en el ICPNA de Lima y en el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago de Chile, reafirmó la continuidad de sus preocupaciones.
La revisión de su obra ha continuado en proyectos como las exposiciones paralelas Grandes formatos (1998–2016), El lugar de la pintura y El gesto informado (2016), que pusieron en relieve tanto la escala como la materialidad y el pensamiento pictórico que atraviesan su trabajo. En 2010, el diario El Comercio le dedicó un volumen dentro de la serie Maestros de la pintura peruana, reconociendo su lugar en el panorama artístico nacional.
Su producción más reciente, reunida en la exposición El buen lugar (2017–2024), presenta un conjunto de pinturas de gran formato y obras sobre papel que profundizan en los ejes de su investigación: la espacialidad, el gesto y la construcción simbólica de la imagen. Actualmente vive y trabaja en Lima.
GALERÍA
INVESTIGACIONES SOBRE EL ARTISTA
Detrás del lienzo: un perfil al artista Ramiro Llona (Rosario Castro, 2017)
ENTREVISTAS